Ayer en menos de 24 horas hubo una lección que deben aprender todos aquellos que viven de los clientes, y más aún de los que además viven de sus clientes digitales, esta lección aplica tanto a empresas distribuidoras como puede ser Amazon, como a empresas de software y hardware, como a personas que ganan dinero porque tienen seguidores que les leen.
Resumo el hecho sin entrar en muchos detalle, Amazon comenzó a vender en su tienda de libros digitales un libro con más o menos el siguiente título ya traducido “Guía para el amor y el placer con la pedofilia”, cuando el hecho comenzó a tomar relevancia, algunos clientes empezaron a hacer comentarios valorando muy negativamente este libro y el hecho de que Amazon lo vendiese. Además, algunos medios de comunicación se hicieron eco de la protesta y pidieron explicaciones a Amazon.
¿Cuál fue la respuesta de Amazon? Incomprensiblemente respondieron que ellos no podían promover la censura de ningún libro sólo porque algunas personas o incluso ellos mismos no estén de acuerdo con el contenido. El problema no es que el libro en sí mismo vaya en contra de las políticas sobre violencia y contenido ofensivo que el mismo Amazon tiene publicadas, el problema es que hay determinados comportamientos que no debemos tolerar, que no podemos ser tibios a la hora de luchar contra ellos, y esto han sido lo que le han enseñado todos los clientes a Amazon.
A raíz de la respuesta y de que este tema empezó a ser más conocido en el mundo digital han sido miles los clientes que se han encargado de decirle a Amazon que ellos dejarán de comprar en sus tienda hasta que el libro sea retirado, han sido muchas las asociaciones que se han dirigido a Amazon para protestar y pedir a sus afiliados que no den soporte con sus compras a una tienda como Amazon. La respuesta de Amazon ya esta vez no se hecho esperar, el libro ha sido retirado del catálogo.
No entro a valorar porqué un libro tan repulsivo ha alcanzado puestos relevantes en las ventas, ni si Amazon tendría que realizar alguna acción para compensar el posible daño que haya hecho, eso lo dejo para sus responsables de RSC.
Lo que sí quiero analizar es el cuidado que debemos tener con lo que hacemos frente a nuestros clientes, no lo sé, pero supongo que la decisión de no hacer caso de las protestas y de seguir vendiendo el libro fue tomada por un responsable de atención al cliente, responsable de calidad, de responsabilidad corporativa o similar.
¿Qué hubiese pasado si Amazon no hubiese seguido escuchando a la red y el clamor que había? ¿Y si las miles de protestas digitales no hubiesen escalado en la organización rápidamente y se hubiese mantenido el libro uno o dos días más? ¿Alguien se atreve a cuantificar el daño que puede hacer esto a la marca y las perdidas en millones de dólares?
Probablemente la experiencia de Amazon en internet y tener muchos canales abiertos para escuchar lo que quieren sus clientes es lo que esta vez les ha evitado cuantiosas pérdidas, y creo que esta es una enseñanza que los demás deben tener muy en cuenta, estamos en la era de la información, y en esta era el cliente tiene mucho más poder que en épocas anteriores. ¿Estás de acuerdo?




